


PALAU de la MÚSICA
Yaron TraubValencia
palau de la Musica, Valencia
Sería difícil concebir hoy nuestra ciudad sin la imagen del edificio del Palau de la Musica que, en pocos años, se ha convertido en un símbolo de la Valencia futura y de su desarollo urbanístico. La transparencia de su bóveda acristalada y las diez columnas de su pórtico - como un doble pentagrama - marcan el ritmo pausado y sereno del más placentero ocio. Foro cultural de la Comunidad Valenciana, el Palau de ha convertido en espacio abierto a cualquier propuesta artística: ciclos de literatura y poesía, exposiciones de artes plásticas, teatro y danza, flamenco, jazz... Es, sin embargo la enorme proyección internacional alcanzada como auditorio de música clásica, lo que convierte al Palau en un centro único, asombro de los miles de visitantes foráneos que atrae su prestigio.
El Palau ha hecho realidad un sueño. Entre sus muros se vive la magia de una noche de ópera con repartos dignos de los más prestigiosos teatros del mundo. Míticas formaciones orquestales han probado las excelencias de la acústica de nuestra sala. Batutas que hoy ya son leyenda han subido al podio junto a nuevos valores en alza. Los más excelsos solistas han compartido aplausos junto a nuestra orquesta residente. El Palau brilla con luz propia, erigiéndose en faro de una Valencia moderna, cosmopolita y culta.
Frente a un estanque que duplica su belleza, la imagen luminosa y despejada que ofrece el edificio deja que el espacio privilegiado que le rodea - los jardines del Turia - se integren e incluso crezcan en su interior. Su construcción, por otra parte, ha supuesto para Valencia el resurgir de una zona especialmente desfavoerecida que, en un tiempo récord, se ha transformado en una de las áreas más selectas de la ciudad. Todas estas evidencias no hacen pues sino confirmar que la cultura es siempre una inversión tan necesaria como rentable.
Diseñado por José María García de Paredes Premio Nacional de Arquitectura y artífice de otros auditorios como el de Madrid, Granada y Cuenca, el Palau de la Musica de Valencia fue inaugurado el 25 de abril de 1987. Desde entonces, se ha erigido en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Sus quinientos mil espectadores por año hablan por sí solos de la popularidad del auditorio, considerado hoy como uno de los centros musicales más importantes de Europa.